Considero que el curso es muy malo por donde se lo mire: mala cantidad de los contenidos, pésima difusión (charlas + PowerPoint) y preguntas de evaluación con poco sentido o que preguntan aquello que verdaderamente no hace a la cuestión. Paso a detallar:
. Revisten poca utilidad las charlas del profesional Filiberto, sabiendo que al final de cada semana haya un PowerPoint con los contenidos que, supuestamente, se abarcaron. Y acá hay una unión Profesor+Diapositivas que, en su afán de querer cubrir la totalidad de los frentes, resulta en un fracaso. Filiberto tendría que explayarse más sobre cada tema y prescindir del PowerPoint; o directamente se erradican las charlas del profesional y solo se limitan a poner dicho PowerPoint con los contenidos.
. Los PowerPoints poseen información que se quedan a mitad de camino de todo: si bien abarcan otra información de lo que dice Filiberto, no aportan mayor grado de detalle a lo verdaderamente útil. Como si fuese poco, son muy extensos y poco didácticos. Se tarda más en leer y aprenderse el contenido de estos documentos que de ver y prestar atención a las charlas de Filiberto. Otro detalle: hubiese recomendado cambiar los colores de las diapositivas entre semana y semana.
. Y esto último es lo más subjetivo de la opinión: personalmente, venía con cierta base o estilo para estudiar cursos afines a la Planificación de Proyectos gracias a los que brinda la Universidad de Virginia y la simpática Yael Grushka-Cockayne (que, dicho sea de paso, lo recomiendo). Y saltar de esta mujer tan efusiva y detallada a la hora de explicar (incluso en una lengua extranjera) a empezar a escuchar las clases del profesional Filiberto y su tonalidad neutral y poco eufórica a lo largo de todas las clases. . . es chocante. El cambio es significativo y me predispuso de mala manera.
Aclaro que Filiberto González Hernández debe ser un gran profesional en su rubro, y de eso no tengo duda alguna. Simplemente considero que, pedagógicamente hablando, tiene un estilo de enseñanza pobre.